Una vez revisados,
se almacenan en las cámaras de producto refrigerado (carnes, pollo,
pescado..) o bien a los almacenes que no requieren condiciones de frío (harina,
pan rallado, aceite...) según las características de cada uno. A partir de este momento, a través de un proceso informatizado se garantiza la trazabilidad para poder conocer con la máxima precisión
la procedencia de los ingredientes utilizados en cada lote de fabricación.
CALYDE apuesta por
un sistema de trabajo que requiere un estricto proceso de recepción
de materias primas de primera calidad, conservación de las mismas,
y elaboración de sus productos con los medios tecnológicos más
sofisticados y por supuesto un exhaustivo control higiénico-sanitario
que garantiza al consumidor la calidad del producto final: Un producto fresco
recién elaborado, con un aspecto y sabor totalmente natural y casero.
El proceso productivo
se inicia con la recepción en fábrica de las materias primas
necesarias para la elaboración de nuestros productos. Todos
los proveedores de materias primas de CALYDE están homologados por
la C.E.E. como condición indispensable. La empresa también dispone de su propio
proceso de homologación y realiza de forma constante controles de calidad
a todas las materias primas, para comprobar que cumplen los requisitos
exigidos.